Lo viejo funciona: Franz Ferdinand y The Human Fear, el disco que reafirma su identidad

Con la banda actualmente de paso por la Argentina, ponemos el foco en The Human Fear, su sexto álbum de estudio.

MÚSICA

Camila Azarmendia

2/14/20265 min read

La banda escocesa lanzó en enero del año pasado su sexto álbum de estudio. Cuenta con la participación de la baterista Audrey Tait y el guitarrista Dino Bardot, ambos siendo las más recientes incorporaciones de la banda luego de su último álbum Always Ascending (2018) tras la salida de Paul Thompson y Nick McCarthy.

Nuevo en fecha y clásico en estructura. A decir en otras palabras, el disco es reciente, pero la fórmula que lo sostiene no tanto.

El álbum, cuya portada está inspirada en el autorretrato 7 twists de la artista Dóra Maurer, presenta 11 canciones que individualmente tienen diversos matices, pero que sin dudas nadan dentro del mismo espectro musical, y hacen que los 35 minutos que dura el mismo transcurran velozmente y dejen a quien lo escucha satisfecho.

Dura lo que tiene que durar. Un sacudón como lo presentan en The Human Fear, publicado a través de Domino Records, en este momento se siente bien ya que no abusa del tiempo que podrían estirar si quisieran. Producido por Mark Ralph, no tuvo invitados, pero no fueron necesarios con las influencias en la voz de Alex Kapranos que podría llamar la atención a más de uno por su parecido vocal a Julian Casablancas junto con un estilo de coro pop de un McCartney solista con el que arranca en la primera mitad de la escucha.

El Miedo Humano es la traducción al español para este disco, respecto del cual su cantante dijo:

El miedo te recuerda que estás vivo. Creo que todos somos adictos de alguna manera al zumbido que nos produce. La forma en que respondemos a él demuestra que somos humanos. Así que aquí tienes un puñado de canciones que buscan la emoción de ser humano a través de los miedos. No es que te des cuenta a la primera escucha.

Cuando experimentar sale bien

Lo cierto es que el álbum se lleva a sí mismo como una montaña rusa.

Audacious, el tema que abre al álbum, comienza de un saque, y de un saque termina. Rápido, bailable y aporta al indie sleeze que tanto los caracteriza. Ya para su segundo track rompe con esa atmósfera inicial y se orienta hacia un camino más relajado, dando un indicio de que puede irse por las ramas sin perder el ritmo en cualquier momento.

Y así sucede. Justo cuando creemos saber por dónde puede estar orientándose la propuesta de este álbum, aparece The Doctor siendo un tanto frenético. Nuevamente, se aparta de esas dos primeras canciones, y hasta se podría decir que es el tema que más representa el espíritu de lo que conocemos por Franz Ferdinand, lo mismo sucede con Hooked que no solamente se presenta a sí misma como la línea divisoria del álbum, sino que también toma una impronta electrónica y permite que el disco mantenga el agite y sea diferente track tras track.

Por eso no hay que casarse con las primeras impresiones.

Incluso cuando Build It Up desacelera el pulso, logra sostener ese hilo conductor que lo vincula con el vigor de las otras canciones. Ya no coquetea con lo electrónico, pero vuelve al sonido base de la banda que genera algo de nostalgia.

Detalles que pueden sumar o restar

Si bien Night or Day suena muy bien, no ofrece elementos destacables y repite patrones de algún que otro disco de la banda. No se puede negar que guste, pero lo cierto es que reciclar una fórmula ya conocida es un paso arriesgado, como lo es que en medio de la canción se deje un espacio para escuchar solo las vocales de Alex. En esta línea, se podría decir que en algunos momentos suenan un poco a Beck.

Tell Me I Should Stay, se lleva el mismo planteo que Build It Up, es sin dudas el punto que comienza a hacer digerir todo lo que se viene escuchando previamente. Se presenta a sí mismo levemente gótico y lento, con un sonido beatlesco como punto de retorno (¿¿Será por el sonido de la pandereta??).

De a momentos suena onírico, y de a momentos sureño, como si Kapranos estuviese relatando (más bien, entonando) un cuento.

Hasta acá algo se puede afirmar, y es que este álbum no le da tregua al aburrimiento, hay algo nuevo por descubrir en cada tema, que, dicho sea de paso, suenan completamente bien. Dejan al borde de la expectativa y cumplen, no son predecibles. Un ejemplo claro es la aparición de versos en griego en Black Eyelashes, y, una vez que se escucha esa influencia, quien presta atención puede ir reconociendo que esos sonidos griegos estuvieron presentes en todo el álbum en menor medida.

El cierre llega repentinamente, de la misma forma en que arrancó el álbum. Y ahí estamos nosotros, esperando a la próxima canción, pero nos damos cuenta que ya no hay más por escuchar. No hay quejas, pero podría haber terminado mejor. Un final bastante abrupto para la velocidad en la que se venía gestando.

Animarse a mantener la esencia

Lo maravilloso de The Human Fear es escuchar cómo una banda se es fiel a sí misma, sin intentar encajar en sonidos, ritmos, o llámeseles como se quiera, a lo que hoy puede estar de moda.

Además, es destacable que la temática del álbum podría tranquilamente invitar a Franz Ferdinand a hacer un sonido melódico, algo reflexivo, un paisaje relajado, pero la banda escocesa decidió dar un toque de diversión a la introspección.

Sí, somos humanos, tenemos miedos, pero acá estamos para hacerles frente y bailar mientras hablamos ellos.

Sin dudas es un disco que vale la pena ser escuchado en vivo. Aún no había sido publicado cuando la banda hizo su visita a la Argentina en noviembre de 2024 en el Estadio Obras. Pero, buscando la revancha, volvieron hace dos días para el C Art Media en Buenos Aires, donde de este álbum tocaron únicamente 6 canciones.

Igualmente, no termina ahí. Hoy van a subir al escenario del Cosquín Rock siendo el número fuerte después de El Cuarteto de Nos y la previa para los Chemical Brothers.

Otra cosa es que pareciese ser una paradoja que, en una época, como la actual, en la que constantemente exigimos ver y escuchar cosas nuevas, nos dé un alivio que Franz Ferdinand siga sonando como lo hicieron siempre. Una teoría personal quiere creer que quizás el grupo ya tenga interiorizadas las críticas que otras bandas reciben cuando sus fanáticos se lamentan que ya no son lo que eran antes.

En ese contexto, que Franz Ferdinand mantenga su esencia, es como un soplo de aire fresco.

The Human Fear es un 8/10, podría ser una buena introducción a la banda para aquellos que recién los empiezan a conocer. Ya decidirá cada oyente si quiere aportarle los dos números que faltan o dejarlo un poco más abajo.

Trato de meter a la música en todo lo que hago, por eso escribo sobre ella y, a veces, sobre otras cosas que me atraviesan. Amo usar remeras de bandas. Apasionada del rock viejito desde que tengo memoria. Toco el bajo y la viola de orquesta. Fundamentalista de la Coca Cola. Estudio Comunicación Social.